Capítulo 23. Sí, te necesito
Ivantie observó a su señor, limpiándose los labios, el aroma a sangre era gustoso y apetitoso en el ambiente, la chica en el piso no entendía y se había recostado en la pared con las piernas abrazadas.
—Dígame señor ¿qué ha ocurrido?
—Esta mujer está contaminada —la señaló Dragos seguro que sufren un nuevo ataque—, encárgate de que a las chicas del servicio las revisen.
— ¡¿Qué?! —inquirió la chica asustada.
Ivantie se acercó a la chica, estaba seguro que las mujeres estaban bien.
— ¿P