—Probemos el té —me sugirió la señora Cruz.
—Señora Cruz, usted primero —contesté, tomando mi taza y acercándola a mi nariz para disfrutar del aroma.
—El mate tiene muchas variedades, y cada una tiene un aroma único. El que estamos tomando hoy es de tipo orquídea, con un toque fresco y floral —explicó.
—Es obvio que conoce mucho sobre té —respondí.
Aunque alguna vez mi padre me había enseñado a apreciar el té, nunca había desarrollado el gusto por su sabor amargo. Cada vez que lo bebía, sentía q