Capítulo 24.
Perspectiva de Sandro.
Me levanto muy temprano para ayudar a Bastián a arreglarse, entro a su habitación y la mirada que me da me parte el corazón, se nota que esta triste.
-Cómo amaneciste campeón?
-Bien.
Responde mientras entramos al baño a cepillarse los dientes. Salimos y me dispongo a ayudarlo a vestirse.
-No quiero que estés triste.
-No estoy triste.
Se que esta mintiendo porque sus ojitos siguen con esa miradita que me estruja el corazón.
-Si lo estás y recuerda que no me gustan l