La llegada de Lucie a la empresa es un tanto caótica.
Cada cinco minutos tiene que salir de su oficina e ir con la secretaria para ajustar algunas cosas, para revisar la agenda de Armand e incluso para entrar a la oficina de él. Cerca de las diez de la mañana, cuando va de regreso a su oficina Armand la llama.
—¿Cómo está la novia más linda del mundo?
—La verdad… Agotadísima. Me ha tocado salir al menos veinte veces de mi oficina para arreglar asuntos, tu agenda y buscar documentos.
—Es cie