Capitulo 1.7
Ignatiev.
Salieron de la reunión con una sonrisa de victoria, sonrisa que tuvieron que disimular al divisar a las chicas sentadas en el bar.
Nikkita se encontraba acomodada en una de los sofás, tenia las piernas elegantemente cruzadas. Sin embargo, la mirada que le dedicaba a Soraya no era amable.
La mujer de Sasha siempre había sido dulce, hermosa como un ángel, pero rabiosa como un demonio si se le tocaba a alguien que amaba. Ignatiev la quería como a una madre, le había dado el