Ese, «por ahora», me sonó a no va a salvarse, no caí al piso porque Roland me sostuvo, escuché el llanto desgarrador de Karen y vi cómo Verónica la abrazaba.
—Shirly él alardeaba con que eres una mujer fuerte, recuerda que llevas a su hijo dentro.
Esas palabras de Roland no ayudaban, comencé a darle puño en el pecho y él los recibió todos, ¿Por qué nada me dura para siempre?, ya había encontrado a mi familia, ya tenía un lugar en la vida y ¿ahora me la arrebata? Comencé a gritar en una de esas