—Usted también debe vacunarse contra la influencia, mientras esté su novia embarazada no debería tener gripa ni darle fiebres. No solo ella se vacunará.
Ver el rostro de pavor en Alfredo nos hizo reír hasta la enfermera grandota que lo esperaba con la jeringa y la doctora Schmidt fue la primera en soltar una sonora carcajada. Fácilmente, podría ser un comediante con gestos bastante naturales, su miedo no era exagerado, era miedo de verdad, a mí ya me habían vacunado.
» Viene por su cuenta o man