—¡¿Dios ya te viniste?! Veo que estabas necesitado de una buena follada.
Voy a matarlo, juro que voy a matarlo. Le saqué el dedo del medio, se acercó al computador que ahora tenía frente a mí y puso la clave que memoricé inmediatamente. De una le escribí al patrón lo que necesitaban saber.
Ellos respondieron que mañana me harían la intervención quirúrgica, para sacarme el dispositivo del diafragma y eso me alegró. El que se preocuparan por uno de los suyos, puedo ser una escoria, pero siempre h