Ella no quería más hijos, yo quería otro más, por eso ella se cuidaba, la verdad, no sabía que no se había cuidado.
—A mi favor tengo que no tenía idea que no te habías cuidado. Espero que quedes preñada Repollito. Ni se te ocurra decirme que me forre el pipi lo que resta de tiempo hasta que te llegue el periodo. Vamos a bañarnos.
—Siempre te sales con la tuya.
—Aquí quien manda eres tú, yo gobierno de la puerta hacia afuera, pero aquí soy una completa hueva a merced de tu culo —me dio un manot