—Por mi parte yo solo empaco lo que voy a usar, eso sí, con la ropa acorde dependiendo a la ocasión, vengo a cuidar niños, ni modo que empaque vestidos y tacones. Necesito jaenes y tenis.
Volvió a mirarme sonriendo de lado, no era la gran belleza, eso sí, era jodidamente macho, eso a mí me encanta, atractivo, bastante blanco, con un cuerpazo de vaquero de revista, me dan ganas de tocarlo se ve duro, evidenciaba las horas de ejercicio que hace, pude haberles dicho a su trasero tapas de leche, pe