Hay que entenderlo, era el niño del grupo. Voy a joderlo un rato. Diana estiró su mano, le abroché la pulsera. Sus ojos brillan de una manera diferente. Tomó su celular y vi que le enviaba mensaje a Verónica.
—Arnold, una mexicana te manda saludos. —La mirada con los ojos pequeños de Diana me hizo reír.
—Mi querido amigo, ¿cuál de tantas? —El rostro de Gustavo y Daniel negaron por lo que escuchaba.
—Arnold lo hemos hablado. —intervino Gustavo.
—Mi amigo, tú ya estás encaminado al mismo destino