Realmente no comprendo cómo pude ser tan ciego ante lo que este huevón hacía a mis espaldas, de una cosa si estoy seguro, él buscó y encontró a su madre cuando apareció la señora Verónica. Me dieron ganas de reír, maldecir y volver a reír. Estuviste a punto de tener lo que deseabas Roland, estuviste tan cerca.
De regreso al hotel, Mojón fue quien condujo, yo estaba abrumado con lo descubierto, debo hablar con la señora Verónica, que decida si quiere vivir en este país. Mañana regresaré a la fin