Capítulo 37

El sol se colaba por las ventanas afectando sus ojos. Se despertó relajada y con una sensación de bienestar que le sacó una sonrisa. Miró a su lado y su corazón latió de la felicidad al ver el bello rostro de Edward frente a ella, quien dormía plácido y sonriente. Definitivamente, ese hombre la enloquecía y afectaba demasiado. El medio asiático tenía su encanto y claro, sabía lo que hacía en la cama. Co

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