Mundo ficciónIniciar sesiónPUNTO DE VISTA DE LIAM
No dejaba de enviarme mensajes.
Luego llamó.
Otra vez.
Y, como un idiota, contesté.
—Liam, por favor… —La voz de Bianca era suave, impregnada de esa desesperación tan familiar—. ¿Podemos hablar? Solo un minuto. Por favor.
Debería haberle dicho que no.
Debería







