PUNTO DE VISTA DE SIERRA
La lluvia apenas había comenzado, pero el aire ya se sentía pesado, cargado de todo lo que no se había dicho, de todo lo que se estaba saliendo de control. Era como si el universo hubiera elegido ese preciso momento para abrirse y derramar todo el caos sobre mí.
La voz de Bianca atravesó la tensión como una cuchilla.
—Yo te ayudé, Sierra —dijo, deslizando la mano por el hombro de Liam como si acariciara algo que le pertenecía.
Apreté la mandíbula.
—Aquella noche, cuando