PUNTO DE VISTA DE SEIRRA
Trabajo. Trabajo. Más maldito trabajo.
Han pasado tres días desde que dejé Dubái. Tres días completos desde Liam Foster. Desde aquella noche que juré olvidar. Desde aquella noche en la que me repetí que no había sido nada más que diversión: un desastre borroso, impulsivo y caliente lleno de placer y estupidez sin compromisos.
He estado intentando volver a concentrarme. Intentando lanzarme otra vez a lo único que siempre ha tenido sentido para mí: el trabajo. Pero Dio