PUNTO DE VISTA DE SEIRRA
Ya estaba vestida.
Los tacones resonaban suavemente contra el suelo de mármol, y la seda de mis pantalones de pierna ancha fluía con cada paso que daba. Mis empleadas ya habían dejado todo listo: mis maletas estaban empacadas, etiquetadas y cerradas. Desde documentos hasta tacones y productos de skincare… no estaba jugando con este viaje. Todo tenía que ser perfecto.
Respiré hondo y miré a mi alrededor.
Mi mansión estaba en silencio, justo como me gustaba. Elegante, ten