Los hermosos ojos de un tono verde limón de Caroline Clark volvieron a ver a sus alrededores diligente, asegurándose de que nadie se encontraba merodeando o caminando por el pasillo en el que se encontraban.
— Ahora si, vamos al salón cercano Sophia. — Sugirió la mujer rubia a su mejor amiga.
Sophia asintió siguiéndola.
Cuando Sophia aún seguía soltera y se veía con su amiga en la mansión de sus padres, siempre elegían un salón de estar de la