El timbre de la puerta del apartamento comenzó a sonar, el hombre alto, rubio y de bellos ojos celestes se dirigió a la entrada abriendo.
Un joven de correos había llegado y tenía un paquete para él.
"Que extraño, no he pedido nada y tampoco recuerdo hablar con nadie que quedara en enviarme algo"
Pensó el hombre veterinario.
— ¿Es usted el señor Charlie Jones?
Él asintió sacando su billetera y mostrándole una identi