Vincent se quedó atónito en ese instante.
Sophia se dio cuenta de que no había nadie más que su esposo en el salón, así que si no estaba esa mujer ¿Tenía sentido seguir descubierta? Era simple lencería seductora, pero ella se sentía totalmente desnuda ante esa profunda mirada verde que no se despegaba de su cuerpo.
De inmediato, Sophia se cubrió con la bata larga que también utilizaba, comenzando a prensar los botones de la mismas con gran nerviosismo.