Mundo ficciónIniciar sesiónLIAM
Ya casi eran las siete de la noche y estaba solo en casa, nada que hacer, nada divertido por lo menos. Tras el miserable temblor que tuvimos, mi sobrino de tres años se orinó sobre mí, si lo preguntan, deseché lo que llevaba puesto en ese instante. De verdad que era un pésimo tío, no podía más con esto. Sin pensarlo mucho llamé a Rita, la mujer que cuidaba de mí cuando era niño, se alegró mucho cuando le pedí que cuidara a Peter. No la había visto hace un tiempo, pero cuando lle






