Por Ramiro
No puedo estar sin Rocío, la realidad es tirana, ella está viva y yo no la tengo, la perdí.
Mi alma no la olvidó, mi corazón no puede vivir sin ella.
Ella es la mujer de mi vida, es todo lo que cómo hambre ansío, jamás la olvidé, fueron muchas noches en las que sólo me tranquilizaba sosteniendo su almohada, soñando con esas noches que eran eternas, porque la tenía, porque nos amábamos, llegando al cielo y el universo era nuestro.
Siento que el sol vuelve a brillar, porque ella está