Por Rocío.
Claro que tiemblo en sus brazos, pero sé que por él sufrí mucho, fue insensible, infiel, me dejó a la deriva.
Mordí mil veces la almohada, ahogué su nombre, intenté olvidar, escapar de su embrujo, no quería recordar como me encendía, cuando me tomaba en sus brazos haciéndome sentir una mujer única, creyendo que con mi piel, bastaba para enamorarlo.
Creí en su amor, en su fidelidad, jaja, me río de mi ingenuidad, de lo imbécil que fui, de lo inmadura, de lo ingenua que fui al creer qu