El POV de Hugh~
La tenía clavada contra el colchón, mi peso presionándola profundamente en la seda, el dosel de la cama crujiendo bajo nosotros.
Su pecho jadeaba, esos senos llenos y perfectos se tensaban contra la tela rasgada de su vestido, subiendo y bajando como si hubiera corrido una milla.
—Dijiste que me odiabas —susurré, mi voz era un gruñido grave y rasposo que vibraba en el aire pesado entre nosotros—. Pero tus caderas... tus caderas se frotan contra mí como una perra en celo, Ela