Perspectiva de Elena~
A la mañana siguiente, me moví como si fuera una delincuente.
Eran las 6:45 de la mañana. La casa estaba en un silencio absoluto, pero yo sabía que no debía confiarme. Tenía que salir hacia la escuela antes de que papá se despertara; llevaba mucho tiempo tratando de evitarlo a toda costa.
Me metí los pies en las zapatillas, agarré mi mochila y avancé de puntillas por el pasillo. El corazón me latía con tanta fuerza contra las costillas que estaba segura de que el ruido iba