El Punto de Vista de Chloe
Me llevé la taza de café a los labios y di un sorbo; estaba tan caliente que casi me quema toda la cavidad bucal. El poco líquido que logró bajar por mi esófago me hizo gemir de malestar.
—¡Joder! —siseé mientras dejaba la dichosa taza sobre la mesa.
Me puse en pie de un salto y corrí hacia el espejo de cuerpo entero del salón para comprobar si me había salido una ampolla. Oh, mi pobre boca. ¡Mierda! Necesitaba esta boca para muchas cosas, como por ejemplo para chupar