Mundo ficciónIniciar sesiónRa🍆| Emiliano Santorini
Salí de aquel cuarto de hospital con un genio de los mil demonios. Los deseos de obligar a Ginna a escucharme los contuve. No era el momento, ni el lugar. Pero estaba deseando descargar mi ira en algún sitio.
Conduje a casa a una velocidad endiabla







