A veces el sarcasmo de Elias no tenía límites y exasperaba mucho a Dulce, sin decir nada bajo del auto sin despedirse y se fue, tenía demasiadas cosas que pensar, mejor dicho, comer el helado de chocolate que toda la tarde habia querido y no obtuvo para no darle de que hablar a su asistente que siempre acertaba y al parecer esta vez tambien
—¡Esto no puede ser, es imposible doctor!¿podemos repetir el examen?
—Podemos repetirlo, pero eso no cambiara el resultado, tiene doce semanas es innegable