Dulce llegó al hospital con el alma en la mano, busco frenéticamente a Marcela o alguna información, estaba desesperada y aún así seguía sin querer rendirse, no encontraba información de ninguno, hasta que vio a lo lejos a Marcela sentada en una banca llorando a mares
—Tranquila Marcela todo estara bien
—Eso no es verdad, tienes horas en esos quirófanos y ninguno sale a decir su estado
El estado de Marcela era deplorable, sus ojos estaban invertidos en sangre de tanto llorar, estaba tan deses