Las venas del cuello del hombre rapado se hincharon mientras rechinaba los dientes. Como si ella supiera lo que él iba a hacer, Saydie lo detuvo. "No. Solo aguanta un poco más".
Cuando el hombre tatuado vio la mirada desafiante del hombre, dijo: "Ja, ¿a qué viene esa cara? ¿Quieres morderme?".
Tras decir esto, caminó hacia el hombre, pero éste miraba a Saydie. Empujó al hombre rapado, lo cual le hizo perder el equilibrio y caer al suelo.
"Tú…”.
El hombre rapado quiso abalanzarse sobre él, pe