El mesero llevó a Nolan al jardín. Un hombre estaba sentado en la esquina de la terraza del café al aire libre.
El hombre giró la cabeza al escuchar los pasos de alguien subiendo los escalones, y miró a Nolan. "El señor Goldmann de verdad vino a verme. Es un verdadero honor".
"Supongo que el tío Topaz es quien te dio mi información de contacto". Nolan sacó la silla y se sentó lentamente frente a ese hombre.
Tristan llamó al mesero. "¿Te apetece algo de beber?”.
Él respondió con indiferencia: