Por la noche, Maisie fue a recoger a Ryleigh.
Ryleigh llevaba una falda con tirantes y el cabello en un par de coletas, lo que la hacía ver pura y enérgica. Se subió al coche y se abrochó el cinturón de seguridad. “¿Por qué de repente quieres beber una copa conmigo?”.
Maisie ya había arrancado el coche y se había ido. Ella solo esbozó una sonrisa deprimente. “Estoy de mal humor”.
“Nolan y tú, ¿se pelearon o qué?”. Ryleigh sintió sus emociones. “¿No estaba todo bien entre ustedes dos antes de