Maisie preguntó en voz baja: “¿Cuándo te vas?”.
Nolan la miró con amor y le susurró: “Mañana”.
Entonces levantó ligeramente las cejas. “¿Aún piensas aferrarte a mí?”.
Maisie se limitó a fruncir los labios, pero esta reacción le pareció muy encantadora a Nolan, quien la miró con una expresión obsesionada.
Sujetándola por la cintura, se dio la vuelta y cambió de posición con ella.
“Nolan, ni siquiera me has dicho a dónde vas”. Maisie forcejeó golpeándole y dándole patadas, pero uno de sus bra