Cameron dio una voltereta en el aire, agarró una vara para bloquear el golpe, le propinó una patada baja en la pantorrilla y al instante le rompió el brazo.
El hombre gritó de dolor y ya no pudo moverse.
Cameron lo apartó de un empujón, hizo girar fácilmente el bate que llevaba en la mano y miró a los hombres que estaban a punto de acercarse a ella. "¿Qué están esperando? Vengan todos por mí".
El grupo de hombres se abalanzó junto a ella.
Cameron dio un paso a un lado, se colocó a la izquier