“Sí, él está aquí”.
“¿Por qué suena tu voz así?”.
Daisie hizo una pausa porque no quería que su madre se preocupara. "No te preocupes, es solo un resfriado".
"Ya estás grande, así que tienes que cuidarte. ¿Cómo puedo dejar que te cases así?".
Cuando Daisie escuchó "cases", se mordió los labios para contener sus lágrimas. "Mamá”.
Al escuchar su voz temblorosa, Maisie frunció el ceño. "Estás llorando".
"No estoy llorando. Solo...".
“Daisie, puedes contarme cualquier cosa. No te lo guardes”.