Juan observó la flor sagrada frente a él, y una chispa de alegría brilló en sus ojos: —Flor Celestial, por fin la encontré.
La Flor Celestial tenía una naturaleza sombría, solo crecía en lugares donde la energía vital era oscura y helada. No era de extrañar que floreciera bajo el antiguo manantial.
Todo esto ocurrió justo en un momento perfecto para Juan. Esta flor solo florecía una vez cada diez años, y su apertura duraba únicamente tres días, tras lo cual se marchitaba y hasta sus raíces se de