—¡Eres un verdadero idiota! —Vicente explotó de ira.
Incluso Damaris, con una mirada furiosa, añadió: —Juan, es imposible que me fijara en ti. Será mejor que abandones esa idea. La única razón por la que alguna vez te hablé fue solo por mi prima.
Al parecer, ella también estaba convencida de que Juan tenía cierto interés en ella.
—Damaris tiene toda la razón. Juan, ni pienses en tener algo con ella— Vicente se rio a carcajadas, claramente encantado con la situación. Si Damaris no tenía interés e