Capítulo 308
Juan levantó un poco la toalla rosa y se acercó al borde de la piscina para entregársela.

Al tomar la toalla, una chispa de astucia brilló en los ojos de Celeste.

En ese mismo instante, dejó escapar un pequeño suspiro y fingió resbalarse hacia atrás, simulando que se caía al agua. Al mismo tiempo, aplicó toda su fuerza en su mano, como si intentara en ese momento arrastrar a Juan con ella.

Pero Juan, con total decisión, soltó la toalla sin dudar ni por un instante.

Con un chapuzón, Celeste cayó
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP