—Muchacho, ¿en seriocrees que por estar bajo la protección de un clan oculto no me atreveré a matarte? ¿Te atreves a aparecer de una manera tan abierta en la mansión de la familia Ares? Veamos quién puede salvarte esta vez —dijo Octavio con un tono tranquilo, pero inquietante.
¡Otro señor Guerrero!
Juan sabía muy bien que no tenía ninguna posibilidad contra alguien de ese nivel. Pensando rápidamente, intentó ganar tiempo con palabras insignificantes:
—Tu familia, la familia Borrás, acaba de adqu