Juan finalmente decidió no llevarse la Espada de la Destrucción Maligna, ya que era un símbolo de la Mano del Relámpago Eterno, y no quería desairar a Rodolfo de esa manera.
Una vez que terminó la última escena, Wenceslao se mostró muy satisfecho con la filmación y, sin perder tiempo, comenzó a organizar su pronto regreso a Puerto Lúmina para continuar con el trabajo posterior.
—Juan, ven con nosotros a Puerto Lúmina. ¡Eres el protagonista de la película! ¡No puedes faltar en la promoción y dist