—¡Señor González, nos volvemos a encontrar! Muchas gracias por salvarnos.
Alicia, después de recuperar sus poderes, no dudó en expresar su sincera gratitud hacia Juan.
Juan, al verla, también estaba sorprendido. Aquella mujer de blanco, elegante y llena de determinación, la misma que había encontrado por casualidad en el Río del Silencio, aparecía ahora en unas circunstancias completamente diferentes a lo que estaba acostumbrado a ver.
Y ahora, conocía su nombre. Aunque esto despertaba su curios