Mundo de ficçãoIniciar sessãoEntré a casa un poco cansada y frustada por el día de hoy. Estaba trabajando de cajera en una floristería del centro. Mi jefe era alguien pasivo y tranquilo. Era fácil y tranquilo. Pero, días como hoy no lo eran.
— ¿Tienen polen? — pregunto por quinta vez la señora.
— No lo sé. — respondí amablemente, estaba llegando a mi límite.
Me estaba hartando.
— ¡Cómo no vas a saber si trabajas







