—No te atrevas a tocar a mi madre— Sisea de forma amenazadora.
—Hijo.... no te atrevas a tocar a mi esposa— Le dice en el mismo tono su padre.
Calix suelta una carcajada sarcástica, muy propia de Ares, se gira hacia su padre, ambos tensan el cuerpo. Tomo del brazo a mi hijo y tiro de él con suavidad, esperando a que se calme, pero eso no sucede e invoca una lanza junto con su armadura.
—¿Qué hacen aquí? Te enojas porque le planto cara a tu maldita esposa, que viene solo a querernos joder la vid