Asiento levemente con la cabeza y corro hasta la habitación en donde me quedo, sin pensarlo dos veces, empaco mis cosas apresurada. Una vez que tengo todo, corro de regreso a la sala del trono, ansiosa por volver con mi pequeño, pero al mismo tiempo triste.
—Todo listo Diosa Hera—
Ella me dedica una enorme sonrisa y asiente feliz con la cabeza, antes de irnos, me giro hacia Hades.
—Si me hubiera pedido que me quede, lo hubiera hecho sin dudarlo… sólo tenía que preguntar—
Sin esperar su respuest