—Ya veo, por una muy buena razón es porque están recluidas me imagino— Se rasca levemente la barbilla. —No entiendo del todo por qué deben estar recluidas o por qué son así y me gustaría que me lo dijeras algún día—
—Quizás—
—Por cierto… has mencionado que eres parte del sequito de mi hermana—
—Así es—
— ¿Conoces a una...? — Se calla abruptamente.
Mira a su alrededor como si se cerciorara de que nadie le escucha, camina unos pasos para luego detenerse y volver a mirar a su alrededor.
— ¿Conoces