—Es verdad… mi hijo es algo rebelde—
—¿Algo? — Pregunto con sarcasmo. —Tú sabes que cuando estas cerca, es un niño desobediente y le gusta mucho explorar—
Se encoje de hombros y se ríe.
—¿Qué te puedo decir? Es mi hijo, Minte… tenía que sacar algo de mí—
Antes de que caiga la noche, llegamos a un lugar ideal para Ares, nos costó mucho trabajo hacer que el señor por fin se decidiera, ya que los lugares que vimos, no les gustó nada.
—Bueno, voy a montar las carpas, ven hijo, ayúdame—
Calix emocion