—Debo admitir que me impresiona que sea así contigo cielo, mi hermano jamás fue de esos hombres… a diferencia de tu padre, él nunca le ha rogado a nadie, pero te advierto una cosa hija… no tires mucho de la cuerda porque se puede reventar—
— ¡Si eso es lo que quiero! Que me deteste tanto que me tenga que sacar del inframundo—
—No cielo… no creo que te saque, más bien… te terminara aprisionando de verdad, así que ten cuidado—
Ella resopla con fuerza, luego un viento brusco sopla sobre el campo d