En una de los simposios que festeja mi señora, las diosas no paran de hablar del tormento que pasan las almas en el Inframundo por las constantes discusiones de los gobernantes y de cómo Perséfone no para de gritarle a Hades, recriminándole y reprochándole sobre su estancia ahí y que cuando está en los Campos Elíseos gobierna con mano de hierro, vigilando con sumo cuidado a las almas que habitan ahí y recordándoles las estrictas reglas que existen. El paraíso de los iniciados a los misterios an