Suelto un gran respiro al aire antes de que abra las dos grandes puertas frente a nosotros, una mesa llena de hombres con trajes guardan silencio en cuanto entramos, Edward toma lugar en la cabecera de la mesa y acerca una silla a mi lado, justo a su derecha.
-Tienen media hora de mi tiempo, ocupenlo bien- Edward ajusta el reloj en su muñeca para de verdad medir el tiempo con exactitud, toma dos carpetas que están frente a él, dándome una a mí.
Veo un poco de todo ahí, planos, medidas y cifras