Abril, 27
Estaciono el auto frente a la cafetería, tomo mi bolsa, mi celular nuevo de hace tres días, retiro las llaves del auto, abro, salgo y cierro. Son las cinco de la tarde por lo que el sol ya es bastante opaco y pronto el cielo va a oscurecer. Suelto un suspiro y un poco nerviosa empiezo a caminar hacia la entrada de la cafetería que más he visitado en los últimos cuatro años, pues es la que está más cerca de la oficina.
Y sí, regresé a la empresa al día siguiente después de haber “Renun